Nuestra historia
2003 — El comienzo de un sueño familiar
MEYGA nace en 2003 como algo más que una empresa: nace como la continuidad de una vocación.
Francisco Mellen Gallardo y Teresa Mellen Gallardo, hermanos y fundadores, decidieron dar forma a un proyecto propio inspirados por la trayectoria de su padre, Remigio Mellen, carpintero de profesión. De él heredaron no solo el conocimiento técnico, sino el respeto por el oficio, la precisión en el detalle y la importancia del trabajo bien hecho.
Los primeros años comenzaron como una tienda especializada en puertas y armarios para particulares. No existía fábrica, pero sí ilusión, esfuerzo diario y una determinación clara de crecer paso a paso.
2010 — El salto a la fabricación
Tras años de constancia y confianza ganada proyecto a proyecto, MEYGA da un paso decisivo: nace la primera fábrica.
Este momento marca el verdadero inicio de una nueva etapa. La empresa comienza a fabricar, a incorporar equipo humano y a construir una estructura propia. Ya no se trataba solo de vender, sino de crear.
La carpintería deja de ser únicamente un producto y se convierte en un proceso cuidado desde el origen.
2016 — Una nueva etapa de consolidación
En 2016 se incorpora como socio Ángel Arias, aportando experiencia en carpintería orientada a obra y proyectos de mayor complejidad.
Esta unión fortalece la empresa y amplía su visión. MEYGA evoluciona hacia una estructura más técnica y preparada, comenzando a colaborar de forma más directa con estudios de arquitectura y constructoras.
La empresa gana dimensión, pero mantiene intacta su esencia familiar.
2019 — Crecimiento y expansión
El crecimiento sostenido lleva al traslado a una nave de mayor tamaño en 2019.
La ampliación de instalaciones, la incorporación de más profesionales y la mejora de medios productivos consolidan a MEYGA como una empresa preparada para asumir proyectos de mayor envergadura y exigencia técnica.
Cada paso ha sido consecuencia del trabajo constante y la confianza construida durante años.
Hoy — Más de 20 años de trayectoria
Actualmente, MEYGA cuenta con más de 20 profesionales y una estructura completa que integra oficina técnica, sección de lacado, control numérico, bancos especializados y equipo propio de montaje.
Más de dos décadas después de aquel inicio en 2003, seguimos trabajando con la misma pasión, la misma responsabilidad y el mismo respeto por el oficio que nos vio nacer.
Nuestra historia no se mide solo en años, sino en aprendizaje, evolución y compromiso con cada proyecto.
Y seguimos avanzando, con la misma ilusión del primer día.
El origen de nuestro nombre
MEYGA no es solo un nombre; es el reflejo de nuestra historia.
Su origen nace de la unión de dos apellidos familiares: Mellen y Gallardo. De esta combinación surge una palabra que representa algo más profundo que una marca: simboliza el legado, la continuidad y el espíritu de una empresa construida desde la familia.
Desde nuestros inicios, MEYGA ha crecido manteniendo ese mismo carácter cercano, donde el oficio, la dedicación y el compromiso se transmiten
de generación en generación. Cada proyecto que realizamos lleva implícita esa esencia familiar que nos define y que sigue guiando nuestra forma de trabajar.
Porque para nosotros, MEYGA no es solo carpintería: es una historia compartida, construida con pasión, trabajo y valores que perduran en el tiempo.
La actualidad
Los años de experiencia han dado paso a una carpintería con criterio, capaz de abordar cada proyecto desde una perspectiva técnica y detallada, donde cada decisión responde a una búsqueda constante de calidad y precisión.
La capacidad actual permite afrontar proyectos de mayor envergadura, adaptándose a distintos niveles de exigencia y desarrollando soluciones a medida que combinan funcionalidad, estética y durabilidad.
El conocimiento adquirido se traduce hoy en asesoramiento técnico, aportando valor en cada fase del proyecto y contribuyendo a optimizar resultados desde una visión global.
MEYGA continúa avanzando con la misma esencia que definió sus inicios, pero con una madurez que permite dar respuesta a nuevos retos con solvencia y coherencia.
Porque más allá del paso del tiempo, lo que realmente define el presente es la capacidad de transformar experiencia en resultados.
